En octubre del pasado año 2016 Facebook lanzó este nuevo servicio -llamado Facebook at Work en su etapa beta- centrado en el ámbito de la oficina y que permite crear una intranet con la intención de compartir el conocimiento generado en la empresa vía grupos de trabajo, noticias, documentos compartidos, eventos, vídeos, su mensajería y, sobre todo, llamadas de audio y videoconferencia.

Sobre el coste del servicio Facebook cobrará tres dólares por perfil activo mensual los mil primeros usuarios. El tramo de hasta 10.000 usuarios cuesta dos dólares por miembro activo. La cuota baja un dólar si la organización supera los 10.000 y, lo mejor, para entidades sin finalidad lucrativa el coste es cero. 

Para no confundir la red social de la profesional, Workplace tiene una interfaz diferente y, al igual que Facebook se puede descargar en versión móvil a través de Play Store o Apple Store. Además, también para no ser confundidas, el diseño de los colores es distinto.

Workplace no tiene nada que ver con tu perfil personal o de tu empresa en la red de Zuckerberg.

Cual ratón sobre incunable me lancé a probar en el Colegio de Geólogos cuanto había de verdad en las primeras noticias que tenía sobre Workplace y si el servicio se acomodaba a las necesidades de la entidad. En los primeros días de diciembre solicité un espacio en la red informando que pertenecía a una entidad sin finalidad lucrativa. Desde Facebook, en unas horas, contestaron diciendo que podíamos usar su red hasta el 31 de marzo de 2017 mientras determinaban eso de la finalidad no lucrativa y con ello la gratuidad del servicio.

El primer paso en la nueva flamante intranet fue hacer llegar invitaciones a compañeros -y crear mi perfil- y miembros de la directiva para “ir probando” y ver si se ajustaba a nuestras necesidades. Lo cierto es que la curva de aprendizaje es mínima dado que quien más quien menos está en Facebook y en dos minutos te haces con la interface.

Las versiones móviles funcionan perfectamente -probadas en iPad y Smartphone-, vídeo llamadas incluidas.

Workplace también pone a disposición de la empresa una estadística que nos informa de la actividad de los grupos, las personas, usuarios móviles, contenido, etc. Muy de agradecer y básico para los que pensamos que aquello que no se puede medir, difícilmente se puede gestionar.

Sobre la seguridad de dejar en manos de una multinacional información interna, Facebook tiene una respuesta: “Facebook at Work es una plataforma totalmente independiente, segura y protegida para las empresas. Las conexiones están protegidas para mantener todos los datos seguros. Sólo los compañeros de trabajo dentro de la empresa pueden ver la información que publican en Workplace. La nueva herramienta es de uso exclusivo dentro de las empresas, lo que significa que la información de los empleados en Workplace se encuentra totalmente segura, confidencial y separada de sus perfiles personales de Facebook”.

Con todo lo anterior concluiré diciendo que Workplace cumple sobradamente con las necesidades de comunicación interna de la empresa más si tenemos en cuenta que Facebook apuesta por la integración con otro software interno que esta puede tener y, conociendo a la velocidad que se adaptan las redes en breve incorporará nuevos servicios.

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